27 5 / 2012
"Finalmente, te das cuenta que vas retrasado. Te pones en marcha y te sientes mal porque sabes que llegarás tarde. Te recriminas duramente tu comportamiento, incluso culpabilizándote y, luego, te prometes que esta será la última vez que te sucede. Tu promesa puede sonarte firme, decidida e, incluso, creíble."